La historia trata de un malvado villano llamado Junta Electoral Central, que junto a su compinche Delegación de Gobierno, asolan la otrora preciosa estampa de Madrid y de sus gentes, prohibiendo que las personas caminen por las plazas (reservadas únicamente para ritos y sacrificios a sus temibles dioses PP y PSOE).
Sin embargo un valiente héroe se alzara entre tanto horror, y desafiara las prohibiciones de estos villanos, marchando junto al resto de madrileños para tomar de nuevo esas plazas, y reclamar lo que por derecho les pertenece. Este es el héroe más conocido como 15-M
Después de esta épica tontería, toca analizar un poco más la situación.
Estamos ante una prohibición absurda y con claros tinte inconstitucionales que afirma que un número ingente de plazas de Madrid deben estar reservadas única y exclusivamente para actos electorales, debiendo quedar al margen de las mismas cualquier otro tipo de manifestación política (un fuerte aplauso a la Junta Electoral Central).
Aunque que me encantaría ponerme a reflexionar sobre el proceso mental que estas (que duda cabe) brillantes mentes de nuestro país has seguido para llegar a una conclusión tan favorable a los derechos de la ciudadanía, prefiero centrarme en algo más cercano en el tiempo, es decir, en cómo van a hacer efectiva la prohibición.
Hoy entra en vigor esa genial idea de reservar unas 200 plazas para adoctrinar a la población con propaganda electoral, y para celebrarlo, el movimiento 15-M convoca una concentración a las 19:00 en la puerta del sol (que obviamente entra en el compendio de plazas elegidas). No puedo pensar en esto sin ponerme a recordar esos primeros días de agosto de este año, en el que centenares de policías bloqueaban la puerta del sol y ejercían la violencia contra todo el que se opusiera a sus intenciones. Dicho caso se acabo saldando con una más que notable bajada de pantalones de la delegada del gobierno que ordeno la retirada de la policía el día 5 de agosto, así como con una decena de detenidos y numerosos heridos, algunos de consideración (me refiero a las cargas del ministerio del interior)
Hoy salía en un periódico de tirada gratuita (no diré el nombre para no hacerle publicidad) la noticia de que desde la policía se planeaba montar un gran dispositivo en el que policías secretas se iban a dedicar a hacer controles selectivos y cacheos preventivos, recursos ambos, que no pueden ser usados legalmente con la arbitrariedad con la que comúnmente lo hacen y aquí se manifiesta, sino que deben estar supeditados al intento de prevención de un delito (no a intentar disuadirte de que ejerzas un derecho constitucional)
Sin embargo, este anunciado medio se torna superfluo en la medida en que no se puede sancionar a una persona por intentar acudir a una plaza
Está claro que esta es una noticia planeada por delegación de gobierno y la policía para meter de antemano el miedo en el cuerpo de las personas que se planteen ir a la concentración. Sin embargo me parece que esto no es más que un farol que se están tirando, porque no tienen ni idea de cómo parar las concentraciones durante estos 15 días que quedan antes de las elecciones generales.
Descartada la efectividad del dispositivo que anuncia la policía que va a montar en la puerta del sol, solo queda la opción de bloquear la plaza indefinidamente, sin embargo, después de la soberana “cagada” de la delegada del gobierno cuando procedió a cerrar sol en agosto, volver a hacerlo ahora sería una dura apuesta. Nos encontramos a nada y menos de unas elecciones generales, lo que implica que cualquier decisión mal tomada puede hacer perder unos miles de voto para el partido que se encuentra ahora en el gobierno, votos, que a día de hoy no le sobran precisamente
viernes, 4 de noviembre de 2011
lunes, 18 de abril de 2011
Injusticias Okupadas
Quizás en este país, al igual que en el resto del mundo, lo único que hace falta es pensar, hacer un inciso en nuestra atareada existencia y pararnos a pensar un ratito sobre las cosas que nos rodean, y valorarlas.
Tengo la teoría de que, a causa del estresante ajetreo que sufrimos cada día (trabajo, estudios, familias, etc) no tenemos tiempo de replantearnos ciertos asuntos, mucho de los cuales se tornarían absurdos, estúpidos e indignantes para mucha mentes tranquilas.
Puedo entender (aunque no lo comparta) que las personas quieran realizar una defensa de la propiedad, más dentro de este contexto egoísta y competitivo que nos impone tácitamente la sociedad del capital, sin embargo, que mente que no se parara a reflexionar durante un rato sería capaz de no pensar que todo aquello es injusto.
Todos estos sitios okupados no han sido expropiados a la fuerza, no se puede ni siquiera ver esa imagen que los detractores de los movimientos de okupacion nos lanzan de la pobre familia a la que los malvados okupas echan de una casa que les pertenece.
Estos lugares eran sitios abandonado, que mediante trabajo y dedicación han sido sacados adelantes, y ahora, fuera de ser unos pozos de drogadicción y marginalidad como piensan algunos, son lugares en los que se presentan alternativas, donde de ayuda a gente con problemas, en otras palabras, donde se realiza la labor social que el estado obviamente ha demostrado ser incapaz de suministrar.
Que cabeza que no se encuentre cegada por la falta de tiempo y la presión de los medios de comunicación (que son el arma perfecta) puede considerar justos estos desalojos, que cabeza pensante y no aborregada por la sociedad puede ser tan cuadriculada como para pensar que esta gente tiene lo que se merece.
Tengo la teoría de que, a causa del estresante ajetreo que sufrimos cada día (trabajo, estudios, familias, etc) no tenemos tiempo de replantearnos ciertos asuntos, mucho de los cuales se tornarían absurdos, estúpidos e indignantes para mucha mentes tranquilas.
Y pienso también que hay personas que se aprovechan de este ir y venir sin reflexionar del que los seres humanos hacemos gala para meternos dobladas ciertas cosas
El otro día, viendo como se desalojaba la fábrica okupada de Collado Villalba, se me paso esto por la cabeza. Viendo todo el despliegue policial, y el pifostio general que se había montado cortando las salidas, cerrando la puerta de la Renfe, etc, me plantee: ¿de veras es todo esto necesario?, ¿es que acaso esta gente está haciendo algo tan aberrante como como para que deban ser tratados de esta manera?
Todos estos sitios okupados no han sido expropiados a la fuerza, no se puede ni siquiera ver esa imagen que los detractores de los movimientos de okupacion nos lanzan de la pobre familia a la que los malvados okupas echan de una casa que les pertenece.
Estos lugares eran sitios abandonado, que mediante trabajo y dedicación han sido sacados adelantes, y ahora, fuera de ser unos pozos de drogadicción y marginalidad como piensan algunos, son lugares en los que se presentan alternativas, donde de ayuda a gente con problemas, en otras palabras, donde se realiza la labor social que el estado obviamente ha demostrado ser incapaz de suministrar.
Que cabeza que no se encuentre cegada por la falta de tiempo y la presión de los medios de comunicación (que son el arma perfecta) puede considerar justos estos desalojos, que cabeza pensante y no aborregada por la sociedad puede ser tan cuadriculada como para pensar que esta gente tiene lo que se merece.
martes, 29 de marzo de 2011
La democracia a vencido
Estos son días de celebración para muchas personas, días en los que, según algunos, triunfan los valores de la democracia sobre aquellos violentos que intentan atacarla.
Me gustaría aprovechar este artículo para da mi más sincera felicitación a los señores Zapatero y Rubalcaba (que es quien corta ahora el bacalao) por un lado, a Rajoy y compañía por otro, y por supuesto a la AVT. Entre todos vosotros habéis conseguido lo que ya creía imposible, cagaros más aun sobre unos más que vomitivos valores democráticos, presentes en la rancia sociedad en la que vivimos. Muchísimas gracias
Ilegalidad, curiosa palabra. Como empezar a hablar sobre algo como esto, como hablar sobre lo que se siente cuando tu proyecto pasa a ser considerado como algo asqueroso y repulsivo, que la sociedad debe sin ninguna duda descartar. Yo, por suerte no he experimentado este sentir a lo largo de mi vida, pero me hago una idea de lo que debe ser.
En primer lugar quero dejar claro una cosa (ya que imagino que estas líneas que escribo serán seguramente malinterpretadas), yo repruebo toda manifestación de violencia que alguien pueda esgrimir, y más aún si esta muchas veces se realiza contra población civil inocente. Pero esto no es lo que nos toca ahora. ETA ya no pinta nada en esto. Ya no se trata de un partido claramente posicionado hacia la violencia pregonada por un terrorismo impregnado de rancios ideales (obviamente me refiero a Batasuna), esto ya es otra cosa.
No me acaba de quedar claro que es lo que exige la justicia española para legalizar un partido político. ¿Alejarse de la violencia? ¿Renegar de malas compañías?, ok ya está, ¿algo más? Parece ser que sí, pero todavía no sé qué es, ¿acaso hay que responder a estas preguntas haciendo el pino-puente, o saltando mientras te tocas la nariz? No lo se
Todo este asunto de Sortu me trae una serie de imágenes a la cabeza. Puede que muchos no se lo crean, pero creo que algo similar se produjo hace tiempo con una serie de partidos. Bueno, vamos a repasar un poco la historia a ver si encontramos alguna semejanza con este peculiar caso. Mmm… a ver, tenemos que buscar un partido político que hubiera apoyado la violencia contra el pueblo durante muchos años, además este órgano violento debe de haber entrado en decadencia y haber intentado buscar una solución pacífica, y también debe tener en sus filas a gente que antaño apoyaron dicha violencia y la legitimaron. Mmm… no sé, se me ocurren un par de ellos, pero (curiosamente) estos sí que son legales, de hecho todo apunta a que uno de ellos tiene muchas posibilidades de gobernarnos en breves. Que interesante, como cambia la historia.
En fin esta es otra de las contradicciones de este sistema tan coherente y justo en el que vivimos. ¡Viva la justicia y larga vida a la hipocresía y la ilegalidad!
Me gustaría aprovechar este artículo para da mi más sincera felicitación a los señores Zapatero y Rubalcaba (que es quien corta ahora el bacalao) por un lado, a Rajoy y compañía por otro, y por supuesto a la AVT. Entre todos vosotros habéis conseguido lo que ya creía imposible, cagaros más aun sobre unos más que vomitivos valores democráticos, presentes en la rancia sociedad en la que vivimos. Muchísimas gracias
Ilegalidad, curiosa palabra. Como empezar a hablar sobre algo como esto, como hablar sobre lo que se siente cuando tu proyecto pasa a ser considerado como algo asqueroso y repulsivo, que la sociedad debe sin ninguna duda descartar. Yo, por suerte no he experimentado este sentir a lo largo de mi vida, pero me hago una idea de lo que debe ser.
En primer lugar quero dejar claro una cosa (ya que imagino que estas líneas que escribo serán seguramente malinterpretadas), yo repruebo toda manifestación de violencia que alguien pueda esgrimir, y más aún si esta muchas veces se realiza contra población civil inocente. Pero esto no es lo que nos toca ahora. ETA ya no pinta nada en esto. Ya no se trata de un partido claramente posicionado hacia la violencia pregonada por un terrorismo impregnado de rancios ideales (obviamente me refiero a Batasuna), esto ya es otra cosa.
No me acaba de quedar claro que es lo que exige la justicia española para legalizar un partido político. ¿Alejarse de la violencia? ¿Renegar de malas compañías?, ok ya está, ¿algo más? Parece ser que sí, pero todavía no sé qué es, ¿acaso hay que responder a estas preguntas haciendo el pino-puente, o saltando mientras te tocas la nariz? No lo se
Todo este asunto de Sortu me trae una serie de imágenes a la cabeza. Puede que muchos no se lo crean, pero creo que algo similar se produjo hace tiempo con una serie de partidos. Bueno, vamos a repasar un poco la historia a ver si encontramos alguna semejanza con este peculiar caso. Mmm… a ver, tenemos que buscar un partido político que hubiera apoyado la violencia contra el pueblo durante muchos años, además este órgano violento debe de haber entrado en decadencia y haber intentado buscar una solución pacífica, y también debe tener en sus filas a gente que antaño apoyaron dicha violencia y la legitimaron. Mmm… no sé, se me ocurren un par de ellos, pero (curiosamente) estos sí que son legales, de hecho todo apunta a que uno de ellos tiene muchas posibilidades de gobernarnos en breves. Que interesante, como cambia la historia.
En fin esta es otra de las contradicciones de este sistema tan coherente y justo en el que vivimos. ¡Viva la justicia y larga vida a la hipocresía y la ilegalidad!
lunes, 7 de marzo de 2011
Nuevo visionario en España
Claro que sí, ya era hora de que alguien dijera lo que todos pensamos y nadie tiene las pelotas de decir, los políticos deben de cobrar más
Somos alucinantes, como podemos llamarnos seres humanos, si cuando encendemos la televisión, y vemos a estos pobrecitos andando taciturnos con esos harapos de Armani no se no cae en el alma al suelo
Somos alucinantes, como podemos llamarnos seres humanos, si cuando encendemos la televisión, y vemos a estos pobrecitos andando taciturnos con esos harapos de Armani no se no cae en el alma al suelo
Quien no podía evitar soltar una lagrimilla cuando veía a la ex vicepresidenta Fernández de la Vega (no por lo fea que es, no penséis mal) cuando se presentaba ante los medios de esa manera tan desangelada y con ese cuerpo malnutrido que hacía que se nos indigestase la comida.
Y qué decir de los cabrones de las ONGs hablando de niños en África cuando se puede ver tanta miseria con tan solo acercarse al congreso de los diputados,¡¡¡ vergüenza debería darles!!!
Señor presidente de la patronal, usted es un pionero, un adalid de la lucha contra las injusticias, usted sí que se merece pasar la eternidad en el paraíso. Es más, porque no se va allí ahora mismo y nos deja el mundo terrenal a los que sabemos un poco de él, gracias.
domingo, 13 de febrero de 2011
Perros al servicio de los de siempre
Con más miedo que vergüenza, así me siento al observar horrorizado (a la vez que avergonzado) la firma del pacto por el cual nos van a subir la edad de jubilación hasta los 67, gracias a los denominados agentes sociales (y por supuesto al queridísimo gobierno).
67 años, tiemblo nada más oír esa cifra, me cuesta hasta creer que esto vaya a pasar de verdad. A este paso,¿ qué será lo próximo?.
En primer lugar me gustaría poner en duda ese término que los citados firmantes se han adjudicados de agentes sociales.
Social; al incluir esta palabra se tiene (por cojones) que mantener algún tipo de relación con la sociedad, ¿no?; en este caso, como representantes de sectores de la misma; pero ¿alguien sería capaz de afirmar esto?. No sé en qué medida la CEOE es representativa de las empresas, ¿pero los sindicatos?, ¿quién puede tener los huevos (u ovarios, seamos políticamente correctos), de seguir defendiendo que los sindicatos representan al sector de la sociedad que constituyen los trabajadores?.
En la vida (y recalco esto) alguien que de verdad se preocupara por los intereses de los trabajadores sería capaz de tragar (previa sonrisa y apretón de manos) con lo que traga esta gente.
Además cabria plantearse la pregunta de si esta cupulucha de borreguitos correveidiles del estado pueden ser considerados como trabajadores.
No creo que ellos tengan muchos problemas cuando el (más que competente) gobierno de España decide congelar pensiones, recortar servicios sociales, o establece si debemos o no jubilarnos con nuestra propia dentadura.
Ratas, mientras vosotros recibís el aguinaldo que el estado os da en forma de subvenciones y liberados, nosotros no solo no vamos a encontrar un curro hasta los 40 años (luego se quejan de que no nos largamos de casa de papa y mama), sino que vamos a acabar currando en taca taca para encima conseguir una mierda de pensión con la que tengamos que malvivir los últimos años de nuestra lastimosa vida.
Pero por supuesto esto no preocupa a los señores revolucionarios sindicalistas, y mucho menos a los diputados sociatas que tienen la pensión máxima con tan solo 7 años trabajados, y lo de trabajados es solamente un decir.
Y todo este aumento desproporcionado del curre, únicamente para que unos tipejos (que bien podrían descansar ya en paz) no pierdan tantos beneficios, tipejos que aprendieron bien aquellos de “quien no llora no mama”, y mamá estado les compra un juguete nuevo para que vuelvan a sonreír como los niños caprichosos que son.
¿Agentes sociales? Los cojones. Señor Méndez y señor Toxo, hacen ustedes una estupenda pareja tanto con el (excelentísimo) gobierno como con los payasos que conforman la CEOE, y, he podido sagazmente apreciar la belleza que irradian ustedes en esas fotos que se hacen juntitos (¿acaso no se respira amor?), así que porque no nos dejan a los trabajadores en paz y viven ustedes felices y comiendo curritos, digo perdices.
67 años, tiemblo nada más oír esa cifra, me cuesta hasta creer que esto vaya a pasar de verdad. A este paso,¿ qué será lo próximo?.
En primer lugar me gustaría poner en duda ese término que los citados firmantes se han adjudicados de agentes sociales.
Social; al incluir esta palabra se tiene (por cojones) que mantener algún tipo de relación con la sociedad, ¿no?; en este caso, como representantes de sectores de la misma; pero ¿alguien sería capaz de afirmar esto?. No sé en qué medida la CEOE es representativa de las empresas, ¿pero los sindicatos?, ¿quién puede tener los huevos (u ovarios, seamos políticamente correctos), de seguir defendiendo que los sindicatos representan al sector de la sociedad que constituyen los trabajadores?.
En la vida (y recalco esto) alguien que de verdad se preocupara por los intereses de los trabajadores sería capaz de tragar (previa sonrisa y apretón de manos) con lo que traga esta gente.
Además cabria plantearse la pregunta de si esta cupulucha de borreguitos correveidiles del estado pueden ser considerados como trabajadores.
No creo que ellos tengan muchos problemas cuando el (más que competente) gobierno de España decide congelar pensiones, recortar servicios sociales, o establece si debemos o no jubilarnos con nuestra propia dentadura.
Pero por supuesto esto no preocupa a los señores revolucionarios sindicalistas, y mucho menos a los diputados sociatas que tienen la pensión máxima con tan solo 7 años trabajados, y lo de trabajados es solamente un decir.
Y todo este aumento desproporcionado del curre, únicamente para que unos tipejos (que bien podrían descansar ya en paz) no pierdan tantos beneficios, tipejos que aprendieron bien aquellos de “quien no llora no mama”, y mamá estado les compra un juguete nuevo para que vuelvan a sonreír como los niños caprichosos que son.
¿Agentes sociales? Los cojones. Señor Méndez y señor Toxo, hacen ustedes una estupenda pareja tanto con el (excelentísimo) gobierno como con los payasos que conforman la CEOE, y, he podido sagazmente apreciar la belleza que irradian ustedes en esas fotos que se hacen juntitos (¿acaso no se respira amor?), así que porque no nos dejan a los trabajadores en paz y viven ustedes felices y comiendo curritos, digo perdices.
martes, 25 de enero de 2011
Anarquistas dentro del estado
El otro día, un compañero de universidad, mientras ambos discutíamos acerca de la importancia y necesidad de lo que hoy conocemos como estado, me preguntó por qué, si tanto lo detestaba, seguía aceptando la educación que este me proporcionaba.
Este comentario me dejó por los suelo, no porque me hubiera hecho ver una indudable verdad, sino por la lástima que invadió mi cuerpo al oír esas palabras. ¿Es que realmente tengo alguna opción?, ¿acaso se me presenta la posibilidad de elegir otro tipo de educación universitaria, que no esté controlada por el estado o en su defecto por un empresa privada?
¿Qué pasa entonces?,¿ que todas aquellas personas que nos mostramos contrarias al estado y al modelo de encomia capitalista no tenemos derecho a recibir una buena educación?.
Eso es exactamente lo que les gustaría a muchos. La exclusión del que piensa diferente (le digo a mi compañero), no es una nueva aportación tuya, es una práctica que (por desgracia) lleva repitiéndose en innumerables ocasiones a lo largo de la historia.
Me niego a renunciar de ninguna de las maneras a este derecho que el pueblo ha ido conquistando tras infatigables luchas, a pesar de que sea acaparado por organismos que de ninguna manera acepto y tolero. No estamos hablando de dejar de lado algo insustancial, estamos hablando de renegar de una cosa tan importante como es la formación intelectual de las personas, únicamente por el hecho de mostrarse crítico con la gestión que de ella se realiza.
Bien me gustaría que todo cambiara, y que la educación fuera gestionada por el pueblo y para el pueblo (sin las lacras que suponen el estado y las empresas) en aras únicamente del conocimiento; pero esto (también por desgracia) es lo que tenemos que vivir en estos días, y lo que toca únicamente es seguir luchando por intentar lograr el cambio, y esta lucha empieza por formarse intelectualmente , por aprender de los errores del pasado, y así construir un nuevo modelo que se torne mejor para el conjunto de la sociedad.
Lo triste no es que este chaval con el que discutía piense que no soy congruente con mis ideales por recibir una educación que se encuentra en manos estatales, lo triste es que él intente limitar el conocimiento a solo aquellas personas que siguen ciegamente al rebaño.
jueves, 20 de enero de 2011
Funesto epitafio de la soberanía
¿Soberanía?, me descojono, como podemos seguir hablando de soberanía en las circunstancias en la que estamos.
¿Qué pasa?, ¿que aquí nadie ve los telediarios?, ¿nadie abre un maldito periódico? (no digamos ya coger un libro)
Soberanía es una palabra carente de todo contenido real, una luz que apreciamos en el ambiente pero de la que no podemos averiguar su procedencia.
Soberanía solo es lo que estudiantes de políticas se empollan para un examen sobre Rousseau o Montesquieu. Soberanía no es nada.
Y ahora os preguntareis, ¿Cómo es que no tenemos soberanía?, muy sencillo, hace ya tiempo que la vendimos. Si, dentro de este mundo en el que todo parece ser susceptible de venta (educación, sanidad, cultura, etc), a nosotros nos dio por vender nuestra soberanía. No digo ya nuestra soberanía como individuos (la cual se encuentra en manos de empresas, gobiernos, e intereses en general), sino también la tan valorada por algunos, soberanía del estado. Y los más gracioso de todo es que la vendimos sin ni siquiera darnos cuenta.
Un buen día una serie de instituciones nos ofrecieron la luna en forma de un mayor desarrollo para el país, y de repente nos vimos avanzando como borreguitos hacia el resplandeciente brillo que esta emitía, encontrándonos ahora con que vivimos sumidos en la más absoluta dependencia de las decisiones que tomen.
Para los que hayan aguantado leyendo hasta aquí y piensen que todo esto es solo un “paja mental” de otro” rojo tocapelotas” de los tantos que hay, les insto a que echen una miradita de reojo a la realidad que nos rodea
Sin nuestro (sin duda alguna) excelentísimo presidente y la cuadrilla de esbirros que le acompaña decidieran tomar alguna medida que afecte a los intereses de nuestro país, de repente aparecerían una serie de personajillos que les dirían: tsss, que la Unión Europea no deja hacer esto, tsss, que el FMI no permite hacer lo otro, tsss, que esto no está permitido por los mercados (que jamás podre saber qué coño son de verdad), y así un largo etcétera.
Y ya rizando el rizo, no solo no nos permiten hacer una serie de cosas (que se presuponen nuestras), sino que nos obligan a hacer lo que ellos consideran mejor para nosotros. Es alucinante.
Y ahora que me venga alguno de estos ególatras eruditos sobreculturizados y se ponga a hablarme de soberanía, que bien sabe dónde voy a mandarle.
¿Qué pasa?, ¿que aquí nadie ve los telediarios?, ¿nadie abre un maldito periódico? (no digamos ya coger un libro)
Soberanía es una palabra carente de todo contenido real, una luz que apreciamos en el ambiente pero de la que no podemos averiguar su procedencia.
Soberanía solo es lo que estudiantes de políticas se empollan para un examen sobre Rousseau o Montesquieu. Soberanía no es nada.
Y ahora os preguntareis, ¿Cómo es que no tenemos soberanía?, muy sencillo, hace ya tiempo que la vendimos. Si, dentro de este mundo en el que todo parece ser susceptible de venta (educación, sanidad, cultura, etc), a nosotros nos dio por vender nuestra soberanía. No digo ya nuestra soberanía como individuos (la cual se encuentra en manos de empresas, gobiernos, e intereses en general), sino también la tan valorada por algunos, soberanía del estado. Y los más gracioso de todo es que la vendimos sin ni siquiera darnos cuenta.
Un buen día una serie de instituciones nos ofrecieron la luna en forma de un mayor desarrollo para el país, y de repente nos vimos avanzando como borreguitos hacia el resplandeciente brillo que esta emitía, encontrándonos ahora con que vivimos sumidos en la más absoluta dependencia de las decisiones que tomen.
Para los que hayan aguantado leyendo hasta aquí y piensen que todo esto es solo un “paja mental” de otro” rojo tocapelotas” de los tantos que hay, les insto a que echen una miradita de reojo a la realidad que nos rodea
Sin nuestro (sin duda alguna) excelentísimo presidente y la cuadrilla de esbirros que le acompaña decidieran tomar alguna medida que afecte a los intereses de nuestro país, de repente aparecerían una serie de personajillos que les dirían: tsss, que la Unión Europea no deja hacer esto, tsss, que el FMI no permite hacer lo otro, tsss, que esto no está permitido por los mercados (que jamás podre saber qué coño son de verdad), y así un largo etcétera.
Y ya rizando el rizo, no solo no nos permiten hacer una serie de cosas (que se presuponen nuestras), sino que nos obligan a hacer lo que ellos consideran mejor para nosotros. Es alucinante.
Y ahora que me venga alguno de estos ególatras eruditos sobreculturizados y se ponga a hablarme de soberanía, que bien sabe dónde voy a mandarle.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





